Notas de Prensa -AGOSTO 2026

El Gobierno, a través del Ministerio para la Transición Ecológica, ha lanzado a consulta pública el Real Decreto sobre la sostenibilidad de los centros de datos. Ya se han contado estos días las duras exigencias que quiere imponer el Gobierno a la construcción de los centros de datos, que nunca han sido bienvenidos para el Ejecutivo socialista, y que entre otras cosas les obliga a consumir el 80% de su energía con renovables a través de autoconsumo y PPAs.

El objetivo no es otro que no se incrementen los precios de la electricidad tal y como ha sucedido en otros sitios como EEUU dónde los centros de datos ya están optando por salirse de la red y construirse centrales de gas que les suministran 24 horas sin pasar por la red.

 Pero el Real Decreto impone más exigencias en materia de eficiencia energética e hídrica, es decir, en el consumo de energía y agua. Son los índice conocidos como PUE (Power Usage Effectiveness) mide la eficacia con la que un centro de datos usa la energía, y el WUE, lo mismo pero con el agua.El Gobierno quiere que el índice PUE sea de 1,15 y el WUE de 0,1 para los centros de datos que se quieran conectar en España. Se trata de los estándares de consumo energético e hídrico más altos que hay en todo el mundo y por tanto serían de los más sostenibles del planeta.

EL PERIODICO DE LA ENERGIA 29/08/2026

La propuesta de Real Decreto que regulará los requisitos de soberanía digital y de sostenibilidad de los centros de datos vio la luz este jueves, un día después de que el Gobierno se reuniese con las principales patronales para avanzarles las principales líneas de acción. Con el texto íntegro ya disponible, las primeras lecturas sectoriales han generado más preocupación que satisfacción.

«Habría que preguntarse a quién beneficia realmente este decreto y por qué el Gobierno deja al sector en España a los pies de los caballos, en clara desventaja competitiva con nuestros vecinos europeos y alejado de la normativa comunitaria, que debe ser un paraguas común para todos los Estados miembros», valora Nacho Velilla, CEO de Templus, en declaraciones a elEconomista.es.

Respaldado por el fondo Intermediate Capital Group (ICG), Templus es actualmente uno de los mayores promotores de este tipo de instalaciones en el sur de Europa. En España ha adquirido el centro de datos de Avatel en Málaga, BitNap en Barcelona y otro data center a Grupo Aire en Valencia. También puja por activos de MasOrange en el país. Sin embargo, las primeras lecturas del texto propuesto por el Gobierno han despertado en la compañía ciertas «preocupaciones».

EL ECONOMISTA 29/08/2026

Las empresas electrointensivas han expresado su preocupación por el impacto que tendrá en la actividad industrial española la subida de los precios de la electricidad que se espera para el segundo semestre de este año.

Así lo ha asegurado el presidente de la patronal de las empresas con gran consumo de energía (AEGE), Carlos Navalpotro, en la Asamblea anual celebrada este jueves por la asociación.

 Según ha estimado, la recuperación del impuesto del 7% a la generación elevará los precios que pagan los consumidores en 7 euros por megavatio/hora (MWh), «lo que puede llegar a impactar hasta en un 10% en las industrias expuestas a la competencia internacional», descontadas las compensaciones que obtienen para evitar la competencia desleal frente a economías con una «laxa o nula» ambición climática.
 
Estas compensaciones, recuerda AEGE, no se aplican con la «máxima intensidad permitida», ni tampoco las contempladas en la reforma del Estatuto del Consumidor Electrointensivo para reducir la mayor carga fiscal que se aplica en España en el recibo eléctrico que pagan las industrias.
 

Por consiguiente, la asociación respalda las recomendaciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien insta a los Estados miembros a «maximizar las aportaciones por compensaciones indirectas de derechos de emisiones y a reducir la carga fiscal sobre la electricidad para la industria».

EL PERIÓDICO DE LA ENERGÍA  29/08/2026

El fuerte crecimiento de la capacidad de los centros de datos impulsado por la expansión de la inteligencia artificial (IA) amenaza con disparar su consumo de agua durante los próximos años. Rystad Energy estima que las instalaciones de todo el mundo podrían pasar de consumir directamente 222.000 millones de litros de agua para refrigeración en 2025 a casi 644.000 millones de litros anuales en 2030 en un escenario central de riesgo, lo que supondría multiplicar por casi tres la demanda en apenas cinco años.

 El análisis de la consultora energética advierte, no obstante, de que la evolución no está predeterminada. La adopción de tecnologías de refrigeración más eficientes y otras medidas de ahorro podrían contener de forma significativa el consumo. En un escenario moderado, la demanda podría situarse en torno a 543.000 millones de litros en 2030, mientras que una estrategia agresiva de reducción del uso de agua permitiría limitarla a unos 388.000 millones de litros anuales.
 La expansión de los centros de datos está estrechamente vinculada al crecimiento de la IA, que requiere una capacidad de computación cada vez mayor. Los servidores destinados a estas aplicaciones generan más calor que las cargas informáticas tradicionales, elevando las necesidades de refrigeración y convirtiendo el acceso al agua en uno de los factores que empiezan a condicionar la expansión de estas infraestructuras.
 

La cifra de 644.000 millones de litros corresponde exclusivamente al consumo directo de agua asociado a la refrigeración de los centros de datos. A esta huella hay que añadir el consumo hídrico indirecto vinculado a la generación de la electricidad que alimenta estas instalaciones, un componente menos visible pero que puede adquirir una dimensión considerable dependiendo del mix eléctrico utilizado.

EL PERIÓDICO DE LA ENERGIA.COM 29/08/2026

Los frigoríficos, los sistemas de aire acondicionado y los centros de datos consumen enormes cantidades de electricidad, y la demanda de refrigeración no deja de aumentar. Un equipo de investigación del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT) y de la Universidad de Tsukuba, en Japón, presenta ahora un nuevo enfoque, respaldado por un prototipo, en el que el calor asume el papel que antes desempeñaba un motor eléctrico.

 Dos películas ultrafinas con memoria de forma interactúan para convertir la energía térmica en trabajo mecánico en una primera etapa y, finalmente, en frío medible. Su trabajo abre nuevas posibilidades para el uso futuro del calor residual y la energía solar en la refrigeración de estado sólido. Los resultados se han publicado en Nature Energy.
 
El principio básico de refrigeración de frigoríficos, sistemas de aire acondicionado o centros de datos ha sido el mismo durante más de cien años. Un compresor accionado por electricidad transfiere el calor transportado por un refrigerante de un lugar a otro. Dado que la demanda de refrigeración no deja de aumentar, la refrigeración y la calefacción representan, entretanto, casi la mitad del consumo energético mundial. A esto se suma el hecho de que muchos refrigerantes comunes contribuyen al calentamiento global.

EL PERIODICO DE LA ENERGIA 29/08/2026

Europa está entrando en una fase de dominio absoluto de la energía eólica marina, a medida que los gobiernos pasan de la ambición a la ejecución, asegurando proyectos multigigavatios mediante subastas rediseñadas, herramientas más claras para la estabilización de los ingresos y normativas de permisos más ágiles, según GlobalData.

 Su último informe, «Manual de Políticas de Energía Renovable para Europa 2026», revela que la energía eólica marina se considera cada vez más una infraestructura estratégica, en lugar de una simple tecnología de generación. La orientación política de la región refleja la evidencia del mercado, que indica que la energía eólica marina se ha convertido en una de las pocas energías renovables escalables y aptas para servicios públicos, capaces de suministrar incrementos anuales muy significativos de electricidad baja en carbono.
 “Los gobiernos están diseñando cada vez más subastas para equilibrar la disciplina de costos con la viabilidad de ejecución, adaptando las estructuras contractuales, redefiniendo la asignación de riesgos para las interconexiones de red y endureciendo las normas de precalificación para que los proyectos adjudicados sean realmente viables. El factor diferenciador clave ya no es solo quién ofrece el precio más bajo, sino quién puede ejecutar proyectos a gran escala dentro de los límites de permisos, las restricciones de la cadena de suministro y la integración de la red, cada vez más compleja”, asegura Attaurrahman Ojindaram Saibasan, analista de energía en GlobalData.
 

EL PERIÓDICO DE LA ENERGIA 29/08/2026